Piura lidera la producción de mango en Perú, con aproximadamente 20 mil hectáreas cultivadas de las 33 mil existentes a nivel nacional. Sin embargo, los productores atraviesan constantes crisis económicas debido a la volatilidad del mercado. Según Santiago Paz, experto en el sector, la falta de organización y acceso directo a mercados internacionales impide que los agricultores obtengan ganancias justas.
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Organización y certificación: claves para la exportación
Según Paz, la clave para superar estas dificultades radica en la organización de los productores a través de cooperativas, lo que les permitiría acceder directamente a los mercados internacionales. Además, enfatiza la importancia de obtener certificaciones como Global GAP, comercio justo y certificación orgánica, garantizando así mayor competitividad y valor agregado al producto.
Acceso a financiamiento y asistencia técnica
El financiamiento es otro aspecto fundamental para el desarrollo del sector. A nivel internacional, existen alternativas de crédito con tasas accesibles que pueden ser cubiertas por la comercialización del mango. También es necesario fortalecer la asistencia técnica mediante programas como Procompite y Agroideas, que impulsan la tecnologización del riego y mejoran la producción.
Industrialización y diversificación del mango
Para aumentar la rentabilidad, es imprescindible avanzar en la industrialización del mango. La región de Piura ya ha logrado procesar cacao con valor agregado, un modelo que podría replicarse con el mango. Según Paz, existen fondos internacionales que podrían financiar la infraestructura necesaria para producir pulpa, jugo aséptico y congelado, generando nuevas oportunidades de negocio.
Un llamado a la acción
Paz destaca que la solución está en la organización y acción inmediata. En este momento, una experiencia piloto de exportación de pulpa de mango ha permitido pagar hasta 19 soles por el producto, en contraste con los 2 o 3 soles que se ofrecen en temporadas de sobreproducción. La diferencia es significativa y demuestra que la industrialización y la exportación directa son estrategias viables para mejorar la situación de los productores.





