Riesgos de la nueva aplicación “FaceApp”

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¿Quién no ha querido saber cómo va a lucir de aquí a unas décadas? Los usuarios de las redes sociales se han emocionado con ‘ FaceApp ’ y han decidido compartir sus rostros envejecidos. Incluso han utilizado algunas caras conocidas para ver cómo serán en la vejez. Pero, ¿qué tan seguro es utilizar este tipo de aplicaciones?

¿En qué consiste exactamente FaceApp y por qué están saltando las primeras alarmas entre los expertos en seguridad?

Esta aplicación emplea un sistema neuronal basado en inteligencia artificial que analizar la fotografía que se sube de forma automática a sus servidores para lograr los efectos ansiados, envejecer o rejuvenecer, al protagonista de la foto con un realismo sorprendente. Hasta aquí, nada nuevo que no suceda a diario con centenares de aplicaciones en todo el mundo, pero en el caso de FaceApp coinciden dos realidades que han hecho disparar las alarmas: los servidores se encuentran en Rusia, por un lado, y por otro, la política de privacidad es lo suficientemente vaga como para que uno se lo piense dos veces antes de aceptar sus términos.

Las primeras alarmas acerca de los riesgos que el usuario corre al descargar y utilizar esta aplicación no han tardado en llegar: ¿sabemos exactamente qué sucede con las fotografías una vez son transformadas y devueltas al usuario? Los términos de privacidad son lo suficientemente vagos como para despertar sospechas y, por si esto fuera poco, los creadores de la app avanzan en el contrato que acepta el usuario que sus datos pueden ser cedidos a terceras partes. “Se trata de algo muy preocupante”.

“No alquilaremos ni venderemos su información a terceros fuera de FaceApp”, señala su aviso de privacidad.

Pero un aspecto que analistas han resaltado es que FaceApp indica que puede llevar la información a una jurisdicción diferente a la del país donde esté el usuario.

Pues, la aplicación misma advierte lo siguiente: “Tenga en cuenta que podemos transferir información, incluidos datos personales, a un país y jurisdicción que no tenga las mismas leyes de protección de datos que en su jurisdicción”.